Hoy nos quedamos todos dormidos, monitores incluidos, y el dire nos despertó de una forma un poco cansina: empezó a tocar la pandereta con un plato de metal y a cantar sin parar (y por cierto lo hace bastante mal!!)
Todos los monitores le empezaron a decir que se callase… estaban bastante picados con este despertar.
En el desayuno seguían enfadados, y la verdad es que todos lo estábamos… los monitores nos dijeron que ya estaban hartos de los dires y nos propusieron cambio… nos dijeron que no teníamos por qué aguantar estas cosas… y aunque un grupo de campamentistas defendía a los dires, por mayoría fueron destituidos de su cargo.
Se animaron varios candidatos y mientras se formalizaban las candidaturas hicimos un “Todo por mi equipo”
Y es que Esteban y Ana ya no serían los dires, pero alguien tenía que ocupar su puesto y cualquiera podía presentarse.
Después todos los candidatos hicieron un mitín presentando sus propuestas, incluido un partido que quería volver a poner a Esteban y Ana al mando.
Aunque muchos campamentistas veían la oportunidad de tener chiringo gratis, de montar un parque acuático en la Pradeira, de acostarse a las 4 de la mañana... otros tenían claro que no querían cambiar de dirección.
Los carteles electorales llenaban A Pradeira.

Llegó la hora de las votaciones y cada uno presentó su tarjeta sanitaria para poder votar a su elegido.
Las colas para votar era largas y estaban cargadas de nervios.
Después de un (dudoso) recuento Saúl y Noé fueron nombrados como los nuevos directores.
Hicieron una reunión con todos los acampados para formar un equipo.
Después se reunieron con todos los monitores elegidos para repartir el trabajo, y trabajaron duro. Pero pronto empezaron los problemas: las cocineras llamaron con consultas de cocina, el pozo estaba estropeado y no había agua, los niños pedían cosas que no sabían cómo solucionar, llamaron de sanidad que volverían a hacer otra inspección….
Ellos empezaron a pensar que no era tan guay esto de la dirección y pidieron que los dires volviesen. Todos empezaban a quejarse del caos y también querían que volviese la normalidad. Así que se reunieron para pedirles por favor a Esteban y Ana que siguiesen al frente de la acampada.
Ya con la dirección de vuelta volvió la calma… y con la tarde tan calurosa que teníamos encima disfrutamos de la piscina, el chiringo…
Y este es el genial resultado de dejarles la cámara de agua a los niños y niñas más acuáticos de la pradeira jejeje
Más tarde nos comunicamos con el espejo que nos dio un nuevo enigma: “Sacrificado para perdonar”
Marcos nos ayudó a resolver el enigma y nos habló de José.
En la velada hicimos un juego muy divertido donde teníamos que hacer construcciones por equipos.
Antes de irnos a dormir nos despedimos recordando lo mejor del día en la línea positiva.

Si el dire dice PISSSS
todos decimos: CAMAAAA!

