viernes, 14 de septiembre de 2018

DÍA 11: ADÁN Y APOCALIPSIS

Hoy nos despertamos desconcertados por varias cosas. Por un lado Noé no era la palabra que buscábamos y por otro lado… empezaba el último día de campamento. Con todo esto en mente desayunamos para coger algo de energías.


Después de desayunar los monitores tenían preparada una ginkana diferente: juegos guarros! 



Teníamos que probar cosas asquerosas, mancharnos con mayonesa, ketchup y otras cosas asquerosas y pegajosas… 



Cuando estábamos todos guarros y pegajosos, nos paramos a pensar en el enigma. Pensamos que los colores de la vida también se podía referir a la creación. Adán y Eva fueron los primeros humanos creados, y eran perfectos… hasta que desobedecieron a Dios y terminaron igual de sucios que nosotros estábamos en ese momento, por eso tuvieron que abandonar el jardín del Edén. Quizá la solución al enigma era: Adán y Eva. 



Después de una buena ducha y de rematar las competiciones de “Todo por mi equipo” disfrutamos de una deliciosa comida y empezamos la tarde dándonos un buen chapuzón porque el día caluroso lo pedía.



Nerviosos volvimos a sentarnos delante del espejo esperando resolver todo el misterio del espejo. Solo nos quedaba una oportunidad y probamos con: Adán y Eva.


Por fin el espejo reaccionó… pero la sorpresa fue enorme… lo que el espejo nos dio fue un reflejo. Sí, sí... un reflejo normal y corriente como el que dan todos los espejos del mundo. ¿Qué significaba aquello? 



El espejo nos estaba diciendo que en nuestro propio reflejo estaba la clave para la salvación del mundo. Sería muy largo de contar, pero, en resumen: descubrimos que el espejo nos habla de la biblia como un espejo guía para nosotros. 



En la propia biblia, que es la palabra de Dios, podemos vernos reflejados a nosotros mismos como un espejo. La imagen que recibimos de nosotros mismos es la que nos hace pensar.



Vimos que para poder ver nuestro reflejo, podemos vernos reflejados en cada uno de los personajes de estos días respondiendo, por ejemplo, algunas preguntas: ¿obedezco?, ¿quiero a las demás personas?, ¿hablo de Jesús?, ¿juzgo a otras personas?, ¿perdono?, ¿me sacrifico por otros?.... respondiendo a estas preguntas sabré cual es mi imagen.



Y ahora el reto es hacer lo que se hace cada mañana al vernos al espejo del baño: ¿estoy despeinado?, ¿tengo la cara sucia?, ¿tengo lagañas?... y... ¿Qué hago?, ¿me quedo así o me lavo la cara para intentar ser mejor?



El espejo también nos demostró que la biblia al completo y todos sus personajes son reflejo del protagonista de toda la biblia: Jesús. Él es el único que puede mejorar nuestro reflejo. 



Cenamos con un gran asado que convirtió la última cena del campa en una cena muy especial.



Para festejar que por fin teníamos las respuestas que llevábamos días buscando, nos juntamos en nuestra gran fiesta despedida y Pradorama 2018 se puso en marcha: bailamos y reímos un montón… cada año lo pasamos mejor!! y menudo calorazo hacía!!!



Después nos juntamos en la línea positiva para cerrar EBV 2018. Allí entregamos medallas de deportes, diplomas de juegos de mesa… 



...y por supuesto el premio final del ranking que este año se llevó Gabriel. 


Despedimos a los más veteranos a los que ya les toca cambiar de turno… y siempre es un momento emotivo para ellos y para los monitores, porque después de tantos años viéndolos crecer da mucha morriña despedirlos. Os echaremos de menos a todos y todas: os queremos!!



También fue un momento para agradecimientos y despedidas empezando por los más peques (falta Zoe en la foto). Estos 4 mini monis fueron unos todoterreno durante el campa y nos pusieron muy fácil el día a día. Sin duda los 4 peques de la super pandi son Pradeira 100%



Y no hay palabras para dar las gracias a todo el equipo de monitores que hace posible este campa y sin los que EBV no existiría. Gracias infinitas por vuestro trabajo y dedicación desinteresada durante todo el año.



Y los dires felices y agradecidos por haber superado el primer campa siendo 4... sin duda 2019 será muy emocionante! 



La noche se alargó más que ninguna entre juegos, risas, confidencias… y también algunas lágrimas de pena por tener que despedirnos. Y con muchos abrazos, despedimos esta última noche. 



Por última vez, este año, decirmos: PISSSSS... CAMA 
Y como siempre, os dejamos un vídeo con muchas más imágenes de este último día de EBV 2018.

 

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